Historia

El primer documento que hace referencia a nuestra corporación nazarena data de 1682, en el que en un testamento se habla de la "Hermandad del Santo Cristo de la Columna de la Iglesia de la Merced".

No es hasta 1799 cuando volvemos a contar con otro documento. En este año, el gremio de herreros, tradicionalmente vinculado con la hermandad, convoca concurso público para la realización de la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Columna. A este se presentaron los escultores Mateo Gutiérrez y Francisco de Paula Gómez Valdivieso, siendo este último el elegido en el cabildo de hermanos celebrado el 2 de febrero de ese año, concertándose el trabajo en 1400 reales de vellón.

Centrándose la actividad de la hermandad en el ejercicio de la caridad, en especial dedicándose al entierro de hermanos, siendo la primera cofradía de la ciudad en realizar los entierros en cementerios, desterrando así la práctica habitual de hacerlo en iglesias, no se procesiona al Cristo hasta bien avanzado el siglo XIX. En 1852 consta la salida en procesión del Señor de la Columna, haciéndolo la mayoría de las veces asociada a la de Nuestra Señora del Traspaso y Soledad de Viñeros, que también tenía su sede en la iglesia de la Merced.

Juan Vargas tallando al CristoEn el último tercio del Siglo XIX la hermandad prácticamente desaparece, no realizando procesión y hasta perdiendo el carácter de entierro. A finales del XIX la hermandad resurge, en 1899 el artesano Andrés Rodríguez Zapata realiza un nuevo trono para el Señor. Asociándose a este momento que un gran número de gitanos vayan tras el Cristo de la Columna.

Los años 20 del siglo pasado suponen la reactivación de la hermandad, que durante los años anteriores y debido a las dificultades económicas había procesionado intermitentemente.

En los sucesos de 1931 y 1936 la Hermandad pierde todo su patrimonio salvándose solamente los cuatro angelitos que tallara Valdivieso para la peana del Cristo. Tras la Guerra Civil, nuestra hermandad se reorganiza y expuso un cuadro del desaparecido Señor en la iglesia de la Victoria. Era 1939 y la hermandad encarga la imagen del Señor a Manuel Oliver Rosado, la cual sería sustituida en 1942 por la actual talla del hermano y gitano, Juan Vargas Cortés. En dicho año la hermandad comienza una nueva etapa con su traslado a la parroquia de los Santos Mártires.

GITANOS 1940.1941La Hermandad que nunca había contado con una imagen mariana, pese a los infructuosos intentos de los años 40, incorpora a su título el de María Santísima de la O, en marzo de 1970, obra del hispalense Francisco Buiza Fernández.

Desde 1996 posee la hermandad una reliquia del Lignum Crucis, que cada Lunes Santo es portada en un ostensorio en la mano derecha de María Santísima de la O y se venera en nuestra capilla desde la reforma de la misma y colocación del nuevo altar, bendecido el 8 de diciembre de 2012.